Tiñe de
morado las palabras necias.
Corta la
corbata que anuda y aprieta.
Súbete la
falda y enseña las piernas
y que tus
neuronas sean la puta dueña.
Soy la obrera que aún suspira,
la balanza, ya se inclina,
el futuro se adivina,
Maldito
techo de cristal,
me asfixia
me impide llegar.
Eterna
inercia patriarcal,
quiebra
y maquilla la igualdad.
TANGO
A
Natalia mato,
y la descuartizo,
era
el uno de agosto,
fue
su expareja corto sus manos.
Eva
se desplomo,
por
un tiro cabrón,
y
dejo dos hijos que día a día la están llorando.
Y
Paloma se fue
era un día
23 y junto a su hija yacía muerta
Apagaron
su voz,
en
Julio se marcho,
Paula
con
sus veintiocho primaveras
Caterina
también en Cádiz se enterró,
no
aceptaba el machista que le pidiera separación.
Y
María del Carme treinta y nueve años era
de Zaragoza.
Y
en el portal de su casa,
y
en el portal de su casa,
frente
a su hijo la acuchillo.
¡Ay!
eres mía o de nadie.
En
casita y con la pata quebrada
tu
vida es solo un trozo de carne.
¿Ay! no se acepta un piropo.
Esto
es cosa de feminazis
es
que este mundo se ha vuelto loco.
¡Ay!
que yo soy feminista
Que
yo siempre ayudo en casa
Que
yo siempre ayudo en casa
Que
no se puede ser más simplón.
A
Vanesa fue en Galicia y a Rosario en Salamanca.
Y Violeta fue
en Palos de la frontera.
Mujeres
que las mataron por ser mujer renglones de horror
de
una larga lista
Y
algunos siguen diciendo.
Y
algunos siguen diciendo.
Que esta violencia que no
machista, que no machista.
TANGO
Sé
que todo empezó,
antes
de yo nacer.
Mi
madre me compraba siempre ropita color de rosa.
Y
mi cuna vistió, con un rosa edredón,
que
tenía estampados de princesitas dulces y hermosas.
María
ayúdame, ve poniendo la mesa,
que
yo no puedo con tantas cosas.
Y
mi hermano simplón, sonreía burlón.
Crecía
el machismo por sus neuronas.
No
quise comulgar con el rito ancestral,
donde
casa y mujer eran un sinónimo patriarcal.
Nos
cortaron las alas con esa tijera llamada cojones.
Yo
soñaba en el recreo.
Yo
soñaba en el recreo.
Ser
una mas dándole al balón.
¡Ay¡
clases extraescolares,
elegir
entre la danza, la costura baile flamenco y manualidades.
¡Ay!
yo quería balones.
El
bullicio y los aplausos,
pisar
el césped y marcar los goles.
¡Ay
¡ no me seas marimacho.
Me
lo decía mi madre.
Me
lo decía mi madre.
La
pobre tuvo esa educación.
Yo
nadé contracorriente
y luché contra molinos,
y tragué testosterona en los estadios.
Y
fui derribando muros por la igualdad.
Y
hoy está en mi pecho lo que más quiero
Esa
estrella de la Roja.
Esa
estrella de la Roja.
Soy
campeona, del mundo entero, del mundo entero.
Coro: La Rendición de los Bribones-
Letra: Manuel Fernández
Música: Manuel Alvarado y Antonio Rodríguez
Dirección: Manuel Tirado.